Cine

Sofía Llorente: “La sala de cine es uno de los pocos espacios públicos que nos quedan para sentir algo juntos”

En entrevista con Hipérbole, la vocera del Tour de Cine Francés reflexiona sobre los 30 años del proyecto en México, la evolución del público y la importancia de mantener viva la experiencia colectiva de ver cine en pantalla grande.

A tres décadas de su llegada a México, el Tour de Cine Francés mantiene su apuesta por acercar nuevas historias al público y generar un diálogo cultural entre ambos países. En un contexto dominado por las plataformas digitales y el consumo individual de contenidos, la iniciativa demuestra que la experiencia de ir al cine sigue teniendo un lugar especial.

Así lo considera Sofía Llorente, vocera del Tour, quien destaca que este año se estima una asistencia cercana a los 260 mil espectadores, cifra que supera la registrada en 2025.

“El espectador de hoy es más joven, más diverso y llega por más caminos, muchas veces por redes sociales, pero lo que busca es lo mismo de siempre: una buena historia contada en la pantalla grande”, señala en entrevista con Hipérbole.

La selección de esta edición reúne siete películas de distintos géneros, entre ellas El Desconocido del Gran Arco, La Copia Perfecta, Me Encontraste y Sólo Una Ilusión. Aunque sus historias transitan por la comedia, el thriller y el drama, comparten una inquietud: qué sucede cuando la realidad no coincide con las expectativas.

Para Llorente, estas producciones abordan temas universales como el amor, la familia, la identidad, la libertad y la justicia, capaces de conectar con espectadores mexicanos más allá de las diferencias culturales.

“Nos interesa porque son historias que no necesitan traducción emocional. Los contextos son franceses, pero cualquier espectador en México se reconoce en ellas”, afirma.

El cine como punto de encuentro

Uno de los distintivos del Tour es la exhibición de películas en versión original subtitulada, una característica que permite apreciar los matices del idioma, las interpretaciones y las particularidades de cada cultura. En el marco de los 200 años de relaciones entre México y Francia, esta experiencia también representa una oportunidad para fortalecer el intercambio cultural.

La programación propone, además, un recorrido por distintas épocas y paisajes franceses, desde el París de los años ochenta hasta los escenarios de la posguerra y las rutas hacia Santiago de Compostela.

Sin embargo, más allá de las historias y los lugares, Llorente destaca el valor de compartir una función con otros espectadores, especialmente en una época en la que el entretenimiento está disponible en cualquier momento y desde cualquier dispositivo.

“Ir al cine te obliga a hacerte un espacio y un tiempo para ver una película, y estar totalmente presente”, explica.

Y añade: “Creemos que la sala de cine es uno de los pocos espacios públicos que nos quedan para sentir algo juntos, en colectivo, como sociedad”.

Esta vocación también se refleja en el alcance nacional del proyecto. El Tour presenta sus siete películas en más de 76 ciudades, con el objetivo de acercar la misma programación a públicos de distintas regiones y descentralizar el acceso a la cultura.

A lo largo de sus 30 años, el encuentro con cineastas invitados ha fortalecido esa misión. Entre los recuerdos de Llorente destaca la visita de Jeanne Herry, directora de En Buenas Manos (Pupille), quien presentó su película en Mérida y conoció Uxmal.

“Para nosotros esa imagen dice mucho de lo que es el Tour: el cine francés no llega solo a la capital, llega a todo el país, y el intercambio va en los dos sentidos”, recuerda.

Una invitación para nuevos espectadores

De cara al futuro, la vocera espera que quienes todavía no han asistido al Tour descubran que el cine francés puede disfrutarse sin conocimientos previos y que cada película ofrece una puerta distinta para acercarse a otras realidades.

“Que descubra que el cine francés también es para ella. Que no tiene que saber nada de cine, ni de Francia, para disfrutarlo”, expresa.

Con tres décadas de trayectoria, el Tour de Cine Francés continúa apostando por las historias que emocionan, provocan preguntas y generan conversaciones más allá de la pantalla.

“Así se han construido 30 años del Tour: una película, y un espectador a la vez”, concluye Sofía Llorente.